Recomendaciones de Cómics para la época estival
por Héctor Gómez Herrero
Quería haber escrito esta entrada hace bastante tiempo, y hacerla coincidir con alguna de las diversas fechas relacionadas con el mundo del cómic que podía haber usado de excusa, la última la ComicCon de San Diego de la semana pasada, pero he ido retrasando el ponerme con ella infinidad de veces. Así que aprovechando que tal vez haya quien quiera llevarse un buen tebeo (es una pena que perdamos palabras con tanto encanto) a la playa. Por ello ahí va una pequeña ristra de cómics a los que todo amante de la literatura de género debería, al menos, echarles un buen vistazo.
Para los amantes de la fantasía oscura
The Sandman (Neil Gaiman)
Neil Gaiman tiende a ser uno de esos autores cuya obra se ama o se odia, pero siendo The Sandman su obra cumbre y todo un hito dentro del mundo del cómic incluso sus detractores deberían darle una oportunidad.
La historia sigue las desventuras de los siete eternos, personificaciones de diversas fuerzas del universo, centrándose principalmente en el personaje de Sueño. Pese a un primer arco argumental lento y no demasiado atractivo la serie se va desenvolviendo poco a poco, descubriendo una obra más y más grande cada vez, en la que cualquier personaje o detalle puede generar repercusiones totalmente insospechadas más adelante. El guión mezcla mitología, cuento, folklore popular y drama humano de una forma sublime e inesperada, tocando tantos palos al tiempo que es muy difícil no sorprenderse en cada página.
El dibujo es de una estética principalmente underground, muy típica del recién nacido sello Vertigo de principios de los 90, que refleja fielmente el ambiente sombrío y decadente que choca de lleno con la por otra parte fantasía desbordante de la serie. A pesar de que esa clase de estilo pueda echar atrás a algunos lectores (a mí me ocurrió en un principio) la serie también cuenta también con algunos números dibujados por ilustradores tan intachables como Charles Vess o Michael Zulli, y con las siempre impactantes portadas de Dave McKean.
En cuanto a ediciones, DC no para de reeditar la serie en una interminable multitud de formatos, el último el Absolute al que seguirá una edición anotada en breve. En castellano Planeta ha editado recientemente una versión completísima (con varias historias pertenecientes a algunos especiales tremendamente difíciles de encontrar) que es todo un lujazo, y que pese a lo caro, vale lo que cuesta.
Para los que buscan superhéroes más reales
Astro City (Kurt Busiek)
Astro City es mi placer culpable. Por lo general no me atraen las historias de superhéroes. Una película de cuando en cuando vale, pero una serie larga donde se repiten casi siempre las mismas pautas y roles que termina por aburrirme. Astro City juega con esa iconografía casi inalterable y la retuerce para crear historias totalmente inesperadas. No sólo desnuda a los hombres que hay bajo la capa, sino a los ciudadanos anónimos que sufren las consecuencias de los actos de éstos. Kurt Busiek crea no sólo una ciudad, sino todo un mundo superpoblado de héroes, en el que todas las inverosímiles historias de alienígenas, viajes en el tiempo y monstruos milenarios confluyen de una forma tan atractiva que al terminar cada arco argumental se genera una extraña mezcla de sensaciones entre dejar de lados unos personajes de los que se desaría saber mucho más y lanzarse a conocer otros muchos que aún no han tenido su oportunidad de brillar entre las páginas de esta ciudad.
Además de los geniales guiones de Busiek hay que destacar los impresionantes dibujos de Brent Anderson y las increíbles portadas de Alex Ross, que consiguen darle a la serie un aspecto tremendamente realista y unificado.
Sobre ediciones cabe decir que la que actualmente está realizando Norma es toda una preciosidad, aunque bien es cierto que el precio es bastante elevado para lo que suele pagarse por un cómic.
Para los que leen ciencia-ficción catastrofista
Y: El Último Hombre (Brian K. Vaughan)
Por razones desconocidas un incidente provoca que todo ser vivo con el cromosoma Y muera en el acto. Esto implica que todos los mamíferos de sexo masculino desaparecen al mismo tiempo. Un 50% de la población de nuestro planeta. Todos los hombres. Si además tenemos en cuenta que la mayoría de pilotos, conductores, etc… son varones, cuando el evento ocurre el porcentaje de población que muere es mucho mayor. El mundo colapsa en el acto y las consecuencias a medio y largo plazo son completamente inimaginables.
Y: El Último Hombre parte de esa premisa para seguir a un último hombre que no sabe porqué ha sobrevivido, aunque tiene unas cuantas teorías sobre ello y mucha gente con ganas de echarle el guante. La historia aborda en parte ese mundo femenino en el que se transcurre, pero es principalmente las vivencias de Yorick, su protagonista, un joven atolondrado por medio del cual Vaughan hace oscilar la serie entre el humor y el drama, dejándonos algunos arcos argumentales que son una auténtica maravilla, pese a cerrar su aventura con un final que dejará a más de uno con una cierta sensación de decepción.
A día de hoy es imposible tener toda la colección en una sola edición en castellano. Las de Norma y Planeta (primero en coleccionable y luego en tomos) se complementan y cubren toda la serie, pero siguen siendo dos ediciones y formatos distintos.
Para los que aún leen cuentos de hadas
Fábulas (Bill Willingham)
Si The Sandman fue el clásico del sello Vertigo que marcó los 90, Fábulas ha sido su estandarte durante la primera década de este siglo. La historia sigue las vivencias de los cuentos de hadas allí donde los dejó el colorín colorado. Ahora buena parte de aquellos personajes del folklore popular viven exiliados en la moderna Nueva York, huyendo de un Adversario que ha ido conquistando sus tierras natales una a una, desplazando a los refugiados hasta nuestro mundo carente de magia. Lo que el lector se encuentra es una multitud de figuras que le han acompañado desde su infancia, pero a las que le costará reconocer tras una infinidad de sorprendentes vueltas de tuerca, al fin y al cabo tantos siglos de vida cambiarían a cualquiera. Cada arco suele tener un enfoque distinto, una historia de misterio, una revolución, un cuento romántico… Y pese a que muchos achacan cierto bajón en los últimos arcos, la serie aún tiene unas amplísimas perspectivas de futuro para un elenco de personajes que no deja de ampliarse.
Sobre los vástagos que ha generado a lo largo de estos años las sensaciones son más encontradas. La serie dedicada a Jack tiene algunos arcos realmente buenos (el inicial y algunas historias cortas que dan cierto trasfondo al personaje), pero comienza a perder el Norte a partir de cierto punto hasta dar de golpe con un final carente de toda lógica. Las dos miniseries dedicadas a Cenicienta son entretenidas y muestran más de un personaje que no puede brillar en la serie principal más que de cuando en cuando, pero tampoco están a la altura de la serie principal.
En cuanto al dibujo, Mark Bukingham firma un trabajo excelente como dibujante regular, habiendo creado algunas señas de identidad que ya son clave dentro del propio paradigma de la serie. Además le acompaña un elenco de artistas invitados de primera línea en los números entre arcos argumentales.
Sobre ediciones, a día de hoy es fácil completar la serie (y las series derivadas) con facilidad en castellano gracias a la edición de Planeta, pese a que los últimos volúmenes se han encarecido y cuentan con algunos errores de traducción que pueden enturbiar un poco la lectura.