Los tres mosqueteros, de Alexandre Dumas
por Raelana
La primera vez que leí Los Tres Mosqueteros tendría doce o trece años. En aquella época yo sólo conseguía libros nuevos por reyes o por mi cumpleaños, apenas iba a bibliotecas y el resto del tiempo releeía, me prestaban libros las amigas o me iba al cuarto de los libros donde mis padres tenían un par de estanterías llenas de libros extraños. Rebuscando entre ellos di con la segunda parte de Los Tres Mosqueteros. La primera parte la busqué pero no estaba, así que me leí sólo la segunda.
Fue todo un descubrimiento. Yo había visto aquella serie de dibujos animados en la que los mosqueteros eran perros y alguna película. La historia que encontré en el libro era distinta. D’Artagnan sólo estaba enamorado de Constanza a ratos, cuando se acordaba de ella en medio de otros amoríos. Porthos era un hombre presumido hasta rallar la caricatura, Aramis un intrigante cuyo interés por la iglesia se reducía a que alli era donde estaba el poder y Athos… Athos era adorable, simplemente adorable. Rochefort que me parecía muy interesante en las películas en el libro no me gustó tanto y el cardenal Richelieu en cambio me pareció magnífico. Había escenas que me sorprendieron, como las escenas de la guerra no solían verse en las películas, o si se veían era muy de pasada, en los dibujos animados directamente ignoraron toda la segunda parte. Recuerdo especialmente cuando se quieren reunir a solas y se van a aquel fortín en medio de la batalla, con una apuesta de por medio y los ingleses atacándolos. ¡Qué gran capítulo! La seducción de Milady a Felton me cautivó. Supongo que era algo muy distinto a todo lo que yo había leído antes. La escena final con el verdugo me puso los pelos de punta.
Años más tarde me leí ya la novela completa. La he releído varias veces y siempre he disfrutado. No sabría decir si es mi libro favorito. La estrella de los Guardianes me cautivó también de una forma absoluta, Orgullo y Prejuicio creo que lo he leído más veces, y hay más libros que me han entusiasmado pero Los tres Mosqueteros ha sido siempre algo especial, muy especial.
Ya os contaré cuando termine la relectura cómo ha ido esta vez.